Tutoría responsable y Trabajo Social: Decálogo de los tutores/as “enrollados”

tutor

Este mes de Febrero ha empezado a trabajar conmigo una alumna en prácticas de Trabajo Social en ADRES. No lo tenía planeado: un día estaba en el despacho de un antiguo profesor mío, organizando las clases y conferencias que iba a impartir en mi antigua universidad, la Pablo de Olavide, cuando me mencionó que una alumna suya estaba muy interesada en hacer las prácticas de tercero conmigo en ADRES.
Me pilló de sorpresa. La verdad es que no había hecho ninguna publicidad y la juventud del proyecto de ADRES me hacía pensar que no tenía mucho que ofrecerle. Después de informarme sobre en qué consistían esas prácticas, me entró curiosidad por conocer a la alumna “valiente” que se había atrevido a hacer las prácticas conmigo. Normalmente los alumnos en prácticas suelen buscar prácticas más convencionales (más vale lo conocido que lo conocer) ¿Quién querría hacer las prácticas con una joven trabajadora social, blogger, emprendedora social que trabaja en una cosa tan rara llamada Responsabilidad Social? Fue más que nada, la sensación de que alguien se estaba interesando por mi proyecto lo que me decidió a aceptar. Y ahora no me arrepiento en absoluto.
La tutora impasible
Tengo que contar que mis prácticas curriculares en España no fueron gran cosa (las de México tienen sus propias características, pero hoy me centraré en las de España).
Como volví de México extenuada de tanto trabajo social, viajes y amor a la mexicana, pensé que lo mejor para mí era escoger unas prácticas sencillitas, cerca de mi casa. Así que escogí para hacer las prácticas el centro de Servicios Sociales Comunitarios más cercano. Me pusieron justo en donde quería: en Cooperación Social. Sin embargo, debo decir que las prácticas no me fueron satisfactorias. Desde el primer momento mi tutora desconfiaba de mi (sí, la palabra es desconfiar) no le gustaba que hubiera estudiado dos carreras a la vez (también tenía educación social) y veía eso de haberme ido a México estudiar como algo “raro” no como un punto a mi favor. Ya empezamos con mal pie. Es bastante normal aburrirse mucho en las prácticas curriculares (eso lo pude constatar con mis compañeros) vale, entiendo que hay tareas que son aburridas (yo me dedicaba a rellenar informes del Sius y de vez en cuando entraba en algún taller de mayores) estaba tan aburrida y sola en el despacho que para ser más práctica, acabé dedicándome a buscar en Google información sobre la profesión de trabajo social, por que no tenía NI-IDEA de que lo había fuera. Nadie me lo había contado Y ahora viene el meollo de la cuestión.
Tutores responsables o mentores
Mi tutora era buena gente, todo hay que decirlo. Pero siempre eché en falta un poco de interés en mis necesidades. Apenas me preguntaba nada y no dedicó nada de tiempo en asesorarme sobre orientación laboral y trabajo social con lo que yo lo necesitaba. Ahora diréis que eso no es tarea delos tutores. ¿Y bueno por qué no? ¿Es que lo hace alguien más? ¿No se dan cuenta de que con el desempleo que hay ahora en la profesión a los estudiantes les va a interesar más los consejos que podemos darles antes que hacer la tarea rutinaria en el centro? Hace unos años estuve coordinando un proyecto de mentoría en AIESEC España y me convencí. Hacen falta mentores, no tutores, o quizás tutores responsables que les importe un poco las necesidades de sus alumnos en prácticas ¡te están dando su tiempo y encima están pagando por ello! Todas estas teorías las estoy llevando a la práctica con mi alumna en ADRES, a la que avisé desde el principio que mis prácticas serían un poco distintas. Yo de momento la veo feliz y motivada (más de lo que puedo decir sobre mí en mis prácticas en los SS) y ahora lanzo los consejos para los trabajadores sociales que son o quieren ser tutores responsables.

Decálogo de los tutores responsables, mentores o coloquialmente tutores “enrollados”
1. Los tutores responsables sienten empatía por el alumno. En primer lugar, como tutora me preguntaría que me hubiera gustado a mi hacer cuando estaba en la carrera. Ese fue mi punto de partida. Pensé en la Almudena de 20 años que casi iba a salir al mundo real. ¿qué me hubiera gustado hacer o aprender como alumna en prácticas?
2. Los tutores responsables cogen pocos alumnos/as en prácticas. Todo hay que decirlo. Más adelante se me ofrecieron otros alumnos en prácticas para ADRES. Pero para mi el cupo ya estaba cubierto. Si quería aportar de verdad a mi alumna no podía dispersar mi atención en más alumnos (al menos este año mi situación no me permite atender bien a más de uno).
3. Los tutores responsables tienen un detallito al principio con su alumno/a. Eso me parece importante. Hacer un regalito simbólico al alumno que acaba de desembolsar una pasta por trabajar gratis. Para mi simboliza el “bienvenido al centro, estás en el equipo”. Ya vas creando lazos de confianza desde el principio.
4. Los tutores responsables son flexibles, no creen en el presentismo (calentar la silla de trabajo porque sí) lo que importa son cumplir los objetivos de aprendizaje, no “cumplir con el horario”. La mayor parte del trabajo de mi alumna lo hacemos online y a las horas a las que ella le venga bien ¿para qué le voy a hacer venir hasta aquí si no es necesario? Pura filosofía del siglo XXI.
5. Los tutores responsables hacen preguntas y se interesan por la vida del alumno. Imprescindible para crear confianza y que el alumno sepa que tiene la posibilidad de expresar sus sentimientos contigo. Otra cosa es tener un amorío con tal alumno (que sí, una amiga mía lo tuvo con su tutor de prácticas curriculares) Seamos cercanos pero profesionales.
6. Los tutores responsables tratan de averiguar las necesidades del alumno y satisfacerlas. Que no sólo se limiten a cumplir los objetivos académicos sino estimularles para ir más allá ¿qué les gustaría realmente conseguir de las prácticas?
7. Los tutores responsables tratan que el alumno haga tareas variadas (mejor si van subiendo de dificultad) que propongan y aprendan por sí solos. Así estarán más preparados para un mercado laboral que cada vez exige más actitud proactiva.
8. Los tutores responsables dedican un tiempo a orientar profesionalmente a sus alumnos (de esto haré un post otro día, para los trabajadores sociales que no han tenido la suerte de tener un tutor responsable)
9. Los tutores responsables hacen autocrítica a menudo y están pendiente de cómo va sintiéndose el alumno durante las prácticas. No pone la excusa de “estoy muy ocupado” para ignorar los sentimientos de su alumno.
10. Para terminar: los tutores responsables ayudan al alumno a buscar otros lugares para hacer prácticas más adelante. En mi caso por ejemplo, ayudo a mi alumna a buscar el sitio idóneo para hacer las prácticas de 4º. También me parece oportuno seguir manteniendo el contacto con el alumno por si necesita orientación o apoyo para algo. Cuando salgan al mercado laboral van a estar más solos que la una. Qué menos que contar contigo para que les ayudes o tomar un café de vez en cuando.
Estas son las indicaciones que creo, debe seguir un tutor responsable o cómo se dice en las empresas “mentores”. Además, pienso que como profesión tenemos más responsabilidad todavía y las digo a continuación el porqué.
1) El trabajo social como profesión tiene un desempleo y precariedad enorme, hace falta que les demos más orientación profesional.
2) Está bien advertir a nuestros alumnos sobre trabajar gratis en la ONG como si fuese voluntariado.
3) Y esta es la más importante: somos la profesión que busca la dignidad y el bienestar de la persona. Dejemos de tratar de salvar el mundo y fijémonos cómo tratamos a nuestros becarios, voluntarios y alumnos en práctica. De nada sirve nuestro trabajo “ayudando a la gente” cuando no somos ni siquiera considerados con nuestros colegas de profesión más vulnerables.
Os animo a todos a ser mejores tutores o a los trabajadores sociales estudiantes a buscar tutores responsables para vuestras prácticas.

¿y vosotros? ¿Tuvisteis una buena experiencia durante las prácticas? ¿Los que sois tutores ahora mismo que pensáis del decálogo?

P.D Este mes participo como ponente en las jornadas de Trabajo Social e Innovación de Málaga. Por si algun lector/a de Málaga le apetece conocerme : )

Humor Gráfico en las calles: "Te corresponde, nos corresponde"

Hace un par de semanas leí un artículo sobre un estudio realizado por una compañía americana dedicada a la investigación e información de mercados en el mundo y titulado, “Mujeres del mañana”.
Se centraba en el estrés de las mujeres del mundo y sorprendentemente, las españolas con un 66% de estresadas, se colocaba en 5º lugar en el ranquin mundial y 1º entre los países desarrollados (nos siguen las francesas y las italianas) ¿principal motivo? la conciliación familiar y laboral. El mito de la “superwoman” sigue perdurando en la mente de todos y las mujeres se siguen exigiendo (y la sociedad les exige) ser la perfecta trabajadora, la perfecta madre, la perfecta amiga, la perfecta amante, la perfecta esposa y aun así, sacar horas de gimnasio para seguir siendo sexies. Vamos, un ejercicio de disociación sobrehumano. Dándole un nuevo nombre a la mujer moderna polífacética, aparece el término “elasticwoman” que no se refiere a la madre de la familia de los Invencibles (aunque es una clara metáfora de ello) sino a la nueva situación de la mujer moderna, que estira su tiempo y su energía para abarcar todas las áreas y a todas las personas que le rodean. Resultado: mujeres con demasiadas responsabilidades en tensión infelices e insatisfechas. Un ejemplo perfecto, la biografía y ensayo de Elena Arnedo en su libro “Desbordadas. La agitada vida de las eslastic woman” en la que cuenta su experiencia como “elastic woman”.

Para luchar contra la filosofía de las elastic-woman, van apareciendo proyectos sociales de sensibilización, para que las mujeres recordemos (y los hombres, niños ancianos, etc recuerden) que las mujeres somos personas y no navajas suizas multiusos, que tenemos limitaciones  y derecho a descansar y a dedicar tiempo a nosotras mismas.
El proyecto de la Cruz Roja para la corresponsabilidad se llama “Te corresponde,nos corresponde” y se anuncia en las paradas de autobús de la ciudad. Llaman la atención las enormes viñetas sobre la desigualdad que sufren las mujeres en su día a día. Os dejo el enlace de la web:

http://www.tecorrespondenoscorresponde.org/

Durante el año habrá exposiciones por España, con todas las viñetas humorísticas sobre desigualdad que han ido recibiendo tanto de pintores famosos como de “pintores no famosos”. En Sevilla estarán el 21 de Marzo en la Estación de Santa Justa. Dejo una de las viñetas que más me ha gustado( es de Luis Dávila Maldivo) y que mejor respresenta el espíritu de este proyecto de sensibilización.